November 12, 2009

A veces

A veces es difícil.
Sólo a veces.

Me llamó la esposa de mi primo para invitarme a la fiesta sorpresa que le está organizando con motivo de sus treintaitantos años. Confirmé mi asistencia y prometí lleva una botella de vino.
Hasta ahí todo va bien. Sin embargo, iré sin ella, mi amorcito. Sucede que, aunque sean mis primos, son un poco (o muy) conservadores. Podría presentarla como una amiga bajo el pretexto de no ir sola tan lejos, pero no me sentiría cómoda. Hablé con otra prima que irá también a la fiesta y quien conoce a mi amorcito y lo primero que me dijo fue "pero no vas a ir con ella... ¿o si" Le dije que no y suspiró aliviada. Sentí una punzada en el corazón.
Hablé con mi amorcito y entendió perfecto la situación. Ella, tan comprensiva como siempre, me pidió que disfrutara la fiesta y acordamos pasar juntas el día siguiente. Yo sé que de su parte no hay ni habrá malos sentimientos porque entiende las circunstancias y sabe que parte de mi familia es todo menos open-minded.

A veces es difícil.
A veces es difícil vivir el amor ante los ojos de los demás.
Sólo a veces.

November 3, 2009

Tic-Tac


Tal vez sea yo rara en términos de puntualidad o al menos es lo que me han hecho pensar los últimos acontecimientos.
La semana pasada agendé una cita con un cliente; él mismo me confirmó el horario por teléfono e incluso me recomendó un estacionamiento decente donde podía dejar a Horacio*. Como es mi costumbre, dejé todo la información y outfit preparado una noche anterior para evitar prisas y así llegar con calma, relajada y lista para conquistar al cliente. Llegué poco antes de la hora acordada y me anuncié con la recepcionista. Ella, desconcertada, me dijo que Fulano de Tal no estaba en su oficina, pero que seguramente ya estaba en . Tomé asiento en la sala de espera y al cabo de cinco minutos de acerca la recepcionista para informarme que Fulano de Tal tardaría alrededor de 20 minutos màs en llegar. Miré mi reloj y le dije que esperaría. Eso me pasa por llegar temprano, me dije. Me entretuve reorganizando mi agenda y miré mi reloj minutos más tarde. Ya había pasado casi media hora desde la última noticia del Fulano. Cuando me acerqué a la recepcionista otra vez me dijo en tono de disculpa que Fulano tardaría otros veinte minutos. Antes de enojarme dejé mis datos completos y pedí que le avisaran a Fulano que estuve esperándolo. Salí de ahí enojada con el Fulano por dejarme plantada, por hacerme perder un buen rato, pero supuse que me llamaría para pedir una disculpa o al menos para justificarse con algún pretexto barato. Pero nada de esto sucedió. Ningún mail, ninguna llamada. Al cabo de dos días me respondió un email para reagendar la cita a la cual llegué -otra vez- puntual. En esta ocasión SI estuvo el Fulano y... ¿creen que se disculpó? Ja!!! Sólo me dijo "perdón por el otro día, pero en esta ciudad tan caótica uno ya no puede organizarse bien" Evité contestarle por cortesía pero me quedé pensando en que YO sí puedo organizarme, YO sí puedo llegar a tiempo a mis citas, YO sí tengo la decencia de avisar si se me hace tarde o si hubo algún accidente/manifestación que entorpece la circulación, YO sí pienso y respeto el tiempo de los demás y YO también vivo en esta ciudad.
Desafortunadamente no es la primera ni la última vez que me sucede algo así. En este caso fue algo de negocios, pero me pasa con algunas amistades también. Acordamos un horario y nadie lo respeta. Hoy tuve un evento/presentación de nuevos productos y empezó una hora y media más tarde. La semana pasada asistí a otro evento y éste empezó con casi dos horas de retraso. Es terrible saber que si uno desea que la gente acuda a determinado lugar (entiéndase evento social y/o laboral) se deba tomar al menos una hora para que se junte la concurrencia. El tránsito de la ciudad es el pretexto. Lo puedo entender porque lo vivo en carne propia y sé que a veces (o casi siempre) es imposible encontrar vías alternas despejadas y más en horarios pico. Sin embargo, hago el esfuerzo y considero el horario para programar mis tiempos. ¿Acaso esto me hace un ser puntualmente extraño ante el resto? ¿Acaso la impuntualidad no es considerada falta de respeto? ¿Será que soy exagerada?
Algunos dirán que debo relajarme, ser como el resto y tomar mis 10 ó 15 minutos de tolerancia, pero me cuesta mucho trabajo porque -al menos a mí- me enseñaron que la puntualidad forma parte de nuestra imagen como personas y que ésta es parte de la cortesía ante los demás. Repito, entiendo que a todos se nos puede hacer tarde, pero si consideramos que todos -o casi todos- tenemos un teléfono móvil, me parece todavía más increíble que nadie tome dos pesos de su línea de crédito para decir "voy un poco retrasada, llegaré 5 minutos después de la hora acordada".
¿Será mucho pedir?


* Mi coche responde al nombre de Horacio. Tiene zapatos negros de goma, goza de ir al auto-lavado-spa, pero a veces se intimida por tantos que miran con envidia su reluciente traje color rojo.

October 5, 2009

Mi manita


Hace un año estaba recién salida del quirófano. Mi mano derecha, aún desconchabadita, trataba de entender qué cosa le dolía más: la herida o el hacer. Pasé todo el mes en rehabilitación, haciendo bolitas de plastilina y recuperando de a poquito el movimiento habitual. Ayer que pasé la tarde con mi mamá recordamos la pena que me daba cuando me ayudaba a bañar y cómo luego me las tuve que apañar para peinarme o quitarme el bra. Se pasó volando el año y también el dolor, la molestia.
Al final de todo esto descubro que me quedé con dos manos derechas: la física y la emocional. No tengo mejor aliado ni mejor compañía como mi sombra. Estoy empezando un nuevo proyecto laboral y profesional lleno de retos en varios sentidos. En primer lugar, un negocio nunca antes explorado; el segundo -y más cabròn- la paradójica (o parajódica) libertad de no tener jefe detrás mío. Soy independiente en términos de tiempo y de generación económica, pero al mismo tiempo soy presa de mi exigencia para aquellos objetivos que deseo cumplir. Empiezo este mes de octubre y el último trimestre del año organizando mi lugar de trabajo (le digo home office para que suene más pro), acomodando el escritorio y regalándome un sitio inspirador para todo aquello que venga después. Sé que debo ejercitar el músculo de la paciencia mientras me adapto al nuevo ritmo y que -de inicio- me daré uno que otro tropezón. Sin embargo, tengo bien puesta la mano derecha (la física y la emocional) así que nada, absolutamente nada, puede salir mal.

September 14, 2009

A-Eme-O-Erre



Hubo algo en sus ojos que me dejó sin aliento.
Primero mi gesto de incertidumbre, luego un nudo en la garganta. La cadena de sucesos entre mi esternón y la conciencia de mis emociones se acumularon detrás de mi cabeza, bajo las uñas, entre las piernas. Fue entonces que entendí todo. Entendí eso que tantas veces trataron de explicarme, entendí el lenguaje que no se escribe ni se dice, pero que cada sentido logra traducir en pequeños espacios de eternidad. Me desprendí entre los límites de mi uno sesenta y tres y volví a esa mirada fija para comprenderlo todo: el amor me había invadido.

August 14, 2009

Cuenta regresiva


Ya pronto viene mi cumpleaños.
Con él vienen de la manita el de mi mamá y el de mi amorcito.
Todo el mismo día. Junto con pegado.

Con trescientos sesenta y cinco días para elegir, las tres festejamos en las mismas veinticuatro horas. Me gusta pensar que es casualidad, que al universo también le sorprede tanta coincidencia.

Y cada año, ya bien entradito en días el mes de agosto, yo me lleno de energía con matices de reflexión. Suelo mirar en retrospectiva aquellos acontecimientos importantes, audito mis laberintos internos y hago mi cierre fiscal ante el espejo. Una amiga decía que este proceso es similar al de Rosh Hashaná ya que a partir de esta fecha defino de alguna manera aquello que deseo conseguir el próximo y recapacito sobre el aprendizaje del año que empieza a terminar. Esto me toma varios días dada la importancia y se vuelve un trabajo interno a veces difícil pues los sentimientos afloran sin control, me envuelve la vulnerabilidad típica de fin de año y no logro poner en palabras todas las emociones como me gustaría. Sin embargo, el resultado de este análisis es siempre positivo, propositivo.

Me aventuro a decir que con los años incrementa la intensidad de mis días aunque sé perfectamente que esto yo lo he provocado a mi ritmo de introspección y con el esfuerzo al no detenerme ante los demonios que aparecen por las noches pidiéndome que tire la toalla, que ser tan conciente de mi realidad es mucha responsabilidad. Me esforcé tanto que las voces de exigencia dejaron de gritar y el miedo ante lo desconocido me ocupó la mente varios meses hasta que mi equilibrio emocional salió a flote. Dejé atrás el deber ser, dejé atrás aquello que yo sería con el paso de los años y dejé atrás mis prejuicios. El duelo ante mi cambio de piel trajo consigo días de soledad, días de incomprensión, días de preguntas que no me atrevía a contestar, días de replanteamientos constantes. Y luché contra estas capas que no me permitían verme completa hasta que las piezas empezaron a acomodarse... El proyecto de independencia se construyó; empecé a llenarlo con un refrigerador, cuatro sillas, una cama y mi ropa. Luego vinieron los regalos, visitas y ahora es un hogar, mi hogar. Mientras tanto, el proyecto personal encontró la voz de mi congruencia y reafirmación. Yo pedía amor, lo pedí con todas mis fuerzas. Me comprometí en buscarlo, encontrarlo y cuidarlo. Lo encontré una vez que perdí el miedo a que viniera vestido de mujer... Y así fue como llegó. Así es como lo vivo todos los días. Así es como me siento en plenitud.

Casi trescientos sesenta y cinco días de trabajo personal, de revolución.
Estoy orgullosa del camino.
Ha sido todo un año dedicado a una sóla cosa: ser más yo.

July 31, 2009

Bibija y yo

Sé que los objetos son sólo eso: objetos.
Sin embargo, con el paso del tiempo hay objetos cuyas formas, colores y esencia se apegan tanto a nuestro carácter que resulta difícil no generar sentimientos hacia ellos y cuando llega la hora de hacer limpieza es inevitable el sentimiento de melancolía. Las cosas van y vienen, la materia no se de crea ni se destruye, pero el hecho de catalogar esas cositas u objetos como basura o deshecho es terrible. Tal vez por eso odiaba cuando mi mamá nos entretenía cada verano revisando nuestro clóset con el fin de hacer espacio y deshacernos de ropa que ya no nos quedara. Me acuerdo perfecto que sentía muy feo meter suéteres o blusas en bolsas sabiendo que ya no entrarían más en mi clóset, que ya no me acompañarían a la escuela o de vacaciones. Este apego a las cosas tuvo su clímax con la Bibija. Cuando nací mi abuelita me regaló una cobija tejida a mano y desde ese día no la solté (literal). La guardaba debajo de mi almohada, cuando llegaba la hora de dormir la hacía bolita y me dormía con ella entre los brazos; nos íbamos de vacaciones si éstas duraban más de cuatro días y bajo esta dinámica pasaron largas primaveras, veranos y años. La Bibija se convirtió en integrante de la familia y fue objeto de burla, bromas (la escondían para ver qué hacía sin ella) y risas pues el estambre empezó a sentir los estragos del tiempo. Empezó a perder hilos, al tender la cama encontraba en pedacitos de ella y para no tirarlos se los regalaba a mi mamá... Hice todo por conservarla; me resistí a perderla de todas las maneras posibles hasta que se me ocurrió contarle a mi terapeuta (a los 23 años) la maravillosa historia de la honorable Bibija. Sobra decir que de la Bibija salieron varios trapitos al sol y eventualmente dejé de buscarla debajo de mi almohada. No fue tan sencillo, me tomé el tiempo necesario para desprenderme y como no sabía donde guardarla ni tenía a quién heredarla, la dejé en una cajita de cartón.
Cuando hice la mudanza a mi hogar no supe qué hacer con ella: dejarla en casa de mis papás donde crecí o llevarla conmigo. La dejé en su cajita, en el clóset, junto con otras cosas.
Recientemente estuve en casa de mis papás haciendo limpieza de esas cosas que dejé atrás. Encontré cassettes, libros de la universidad, apuntes, cuadernos con mis primeros textos (nada malos, por cierto) y la Bibija. La abracé, la olí, me enjugué las lágrimas con ella. Es mi objeto favorito, parte de la historia que traigo bajo el brazo. La traje conmigo a casa y le hice un huequito en el clóset.
Ella entra y yo salgo.

July 15, 2009

Agarra la quinta de la ciento sesenta y uno

Me agarraron en curva y con tres libros a la mano.
He aquí los resultados de abrir cada uno en la página 161 y transcribir la quinta frase:

"I love all the other chants and hymns of this Yogic tradition, but the Gurugita feels long, tedious, sonorous and insufferable."
Elizabeth Gilbert, Eat Pray Love, Penguin Books, New York, 2007.

"Otros, en menor número, tienen aventuras durante períodos 'de escape' y luego se reconcilian con su pareja."
Shere Hite, El orgasmo femenino, Zeta, Barcelona, 2008.

"El salón estaba a reventar, gentes de diferentes tipos y estilo, había 'de chile, de dulce y de manteca', sentados, parados, sentados en las sillas, arriba de las mesas, recargados en las ventanas, diferentes en mucho, pero iguales en ALGO: Avidos de escuchar al MAESTRO"
Fulana de Tal, Anecdotario de una vida inútil... pero divertida, México D.F., 1976.

(Híjole, como que ando muy girlie últimamente... ¿Por qué será?)

July 13, 2009

Million dollar baby

Soy todo un caso y a veces me odio por eso.

Suelo tener episodios de estrés, marañas en la cabeza, ansiedad, histeria por la desorganización y un sinnúmero de actitudes que atacan a una buena virgo como yo. Y es terrible. Me convierto en el ser más odioso del mundo.

Y hoy sucedió.

Me desperté a buena hora, pero no quise bajar los pies de la cama porque estaba enojada por razones que aún desconozco. Desperté con ganas de pelea:

Me pelee con el cereal porque se terminó.
Me pelee con el garrafón de agua del refrigerador porque apenas me alcanzó para rellenar mi botella dos veces y yo quería TRES o más.
Me pelee con la conexión a internet porque me sacó del messenger en varias ocasiones.
Me pelee con el clima porque primero hizo mucho calor y después aparecieron las nuebes negras. Esto significa que tuve que cambiar de outfit dos veces.
Me pelee con la mala memoria. Fui al banco y al llegar a la ventanilla recordé que no tenía el número de cuenta donde debía depositar (odié la cara de idiota que puse).
Me pelee con el teléfono. El técnico de Telmex me hizo casi diez llamadas de prueba para comprobar que el funcionamiento fuera el adecuado. Lo sé: él cumplió con su trabajo y debería estar agradecida, pero hoy odié levantarme a contestar esas llamadas y odié la decisión de no haber comprado un teléfono inalámbrico.
Me pelee yo sola con mi desorganización: se pasan los días y yo sigo haciendo planes que no he cumplido. Me peleo con mi gran defecto de sólo preocuparme en vez de ocuparme.
Me pelee con mi ataque de no-sé-qué-me-pasa-pero-por-favor-que-ya-se-me-quite.
Me pelee con mi falta de ternura. Mi amorcito me llamó y me dijo cosas super lindas (entre otras cosas) y yo no me conmoví como suelo hacerlo y sé que no es justo.
Me pelee con mi propia pelea y siempre me sucede así.
Llega un momento en que debo explotar, pelearme con todo, parlotear, decir todo aquello que siento y pienso, enojarme, mentar madres... Posteriormente llega la calma y transformo el ring de pelea en una cama llena de almohadas para descansar. Una virgo como yo necesita pasar por este trance para reencontrarse consigo misma aunque lo odie y aunque no sea la actitud más madura. Así soy, así me acepto y así sé que la tormenta empieza a terminar. Eso me tranquiliza así como trabajar bajo presión por muy incongruente que suene. Mi solución es llenar los días de actividad productiva sin importar tanto la remuneración porque ahora necesito mover energía estancada de esta mente terrible que me causa muchos dolores de cabeza.

Siendo las siete de la noche encuentro mi centro otra vez.
Fueron casi doce horas de pelea.
Estoy agotada.

July 9, 2009

Hermanita:


Bien decía mi mamá que tú y yo debíamos cuidarnos y respetarnos siempre, que si quedábamos solas en algún punto de la vida solamente estaríamos las dos para enfrentar el mundo. Nos repitió lo mismo miles de veces y aunque ahora le hagamos burla, creo que la enseñanza y el amor que tuvimos en casa ha sido la pieza clave para que tú y yo veamos al tiempo como una esperanza para el reencuentro y no como el culpable de nuestro olvido.
Hay días como hoy que pienso en tí y se llenan mis ojos de lágrimas. Es inevitable: te extraño. Y aunque conozco el lugar donde vives y conozco tu mundo, no dejo de preguntarme cómo serían nuestras vidas y nuestra relación si estuviéramos en el mismo lugar. No es un reclamo, bien lo sabes. Es una de esas preguntas que vienen a la mente y que quizás la búsqueda de respuestas es precisamente lo que nos acerca más en espíritu.
Te imagino, te recuerdo, te siento, te intuyo. ¿Qué haría yo sin tí? ¿Con quién reiría hasta el cansancio? ¿Quién criticaría mis mañas, los gestos de familia? ¿A quién acudiría en momentos de tensión o cómo haría para sentirme completa sin tí? Eres mi persona favorita y aunque no te gusten los festejos desde acá te envío fanfarrias, mucha pirotecnia y mis mejores deseos para que tu inicio de año y todos los días que sigan estén llenos de abundancia.

Te quiero con toda mi alma.
Feliz cumpleaños.

Gabs

July 8, 2009

Y fui rebelde


Cuando era niña no me gustaba leer. Fue rebeldía, digo yo. Mi papá insistió en que debía hacerlo por razones que difícilmente puedo ahora recordar, pero sí recuerdo que mi hermana era todo lo contrario. Tiempo antes que ella pudiera leer, le pedía a mis papás que le leyeran las caricaturas del periódico dominical. Yo sólo las veía, no me interesaba saber qué decían esas nubecitas con letras. Y cuando aprendí a leer la cosa no cambió mucho tampoco. Las caricaturas sí las leía, pero jamás tuve el interés de tomar un libro y leer; me parecía aburrido y -además- no tenían dibujitos ni ilustraciones.
Así me la llevé, leyendo apenas lo necesario. Pasaron los años y en preparatoria el maestro de literatura me odiaba, pero a mí me encantaba cuando sacaba algún libro y leía en voz alta... Su voz era grave, profunda, pausada, sexy... Pero ni eso logró que se me fuera la rebeldía: entre más me insistían, menos me acercaba a los libros hasta que llegó aquél invierno en aquél país.
Mi primera adquisición fue Anna Karenina y quedé enamorada. Le siguieron El Perfume y varias novelas más. El mueble que tenía en mi recámara lo fui llenando con libros, libritos y librotes... Cuando mis padres llegaron a visitarme se asombraron: su hijita leía al fin y desde ese crudo invierno no he perdido la costumbre. Han pasado nueve años desde mi encuentro con las letras y sé que no lo dejaré nunca. Cuando voy al manicure y/o pedicure las señoras me echan miradas raras cuando rechazo las revistas de chismes del espectáculo y saco de la bolsa mi libro en turno. Y sí, me siento orgullosa de haber invertido en un buen librero para mi casa en vez de una televisión. Recién invité a unos amigos a casa y con cara de susto me preguntaron "¿y la tele?" Para muchos es increíble y creo que para mí también. Sé que siempre faltarán libros por leer y que quizás no llegue al nivel de los finlandeses de leer 17 libros por año, pero al menos he sustituido la rebeldía con el placer.
Bien hecho.

June 26, 2009

Sin título, sin rutina


Desperté con las ganas escondidas bajo las uñas. Esperé el primer mensaje del día para incorporarme. En el radio la misma noticia: Michael Jackson muere a los 50 años, el mundo del entretenimiento le llora al rey del pop. Luego de escuchar Thriller varias veces y bailar por la cocina con mi sandwich recién hecho, decido que es hora de un baño. Las ganas necesitan jabón, exfoliante y no pensar mucho. Medio día y yo no termino de empezar. Me recomiendan salir a la calle así que montada en bici cruzo Reforma; esquivo varios taxis por Sevilla y en Av. Chapultepec el chofer de un microbús me grita un piropo que prefiero responder pintándole un dedo; la voz no me da para articular un merecido pinche guey hijo de puta.
Parque México. Restaurantes y cafés preparan las mesas para la hora de la comida. Doy vueltas hasta encontrar una banquita vacía. A unos metros, un grupo de jazz improvisa sin público. Pasan junto a mí parejas de jóvenes extranjeros, niños con uniforme escolar y una señora apañándoselas con las pesadas bolsas del super. Siento hambre. Compro una bolsa de papitas con salsa botanera y mucho limón. Hago un par de llamadas y saco el libro que compré hace dos días. Odio las envolturas, parece que las casas editoriales quieren que uno dude antes de leer. Me río al descubrir que la trama de La curiosidad mató al gato transcurre a unas calles de donde yo estoy. De haberlo planeado, jamás hubiera sido tan exacto el sitio para deleitar los ojos con esa lectura. Termino el libro y con él los chicharrones que para esa hora ya estaban aguados de tanto limón. Con buen sabor de boca cruzo varias calles y regreso a casa. El portero me mira curioso; me pregunta la razón de las macetas vacías afuera de mi departamento y no tengo más remedio que explicarle que las metí a casa para regarlas. El pobre hombre no tiene con quién platicar durante el día desde que los inquilinos se mudaron, pero yo no estoy de humor como para tener un small talk. Dejo mis cosas y salgo nuevamente. Hace hambre. A unas cuadras me topo con La Guanajuatense, lugar de quesadillas, gorditas y sopes. Pido una gordita de chicharrón con queso y un Sidral: refresco favorito para acompañar garnachas. En la última mordida siento que caen gotas de lluvia a mi alrededor. Debo apresurarme. Pago la cuenta y salgo del lugar rumbo a casa. Son las cinco de la tarde. En un rato más estaré en brazos de mi amorcito y sabré entre besos que el día bien ha valido la pena.

June 23, 2009

Coldplay - Fix You (Live)

Para mi darling.

June 15, 2009

Anuncio

Estoy enamorada.
Mi corazón ha perdido la virginidad.

June 8, 2009

Aeropuerto I


Estoy a punto de finalizar físicamente un viaje inesperado. A mi alrededor pasaron tantas cosas que la oportunidad de tomar una maleta e irme lejos pareció el mejor remedio. Desde un principo supe que las cosas no cambiarían, pero que quizás me tranquilizaría cambiar la rutina por verdes paisajes y olvidarme un poco de los deberes. De pronto no tuve plan más que un boleto de avión y un lugar seguro a dónde llegar. Asi pasaron tres semanas... tres semanas al lado de mi hermana, mi amiga. Ahora que parece que todo empieza a terminar, me doy cuenta que fue un viaje largo, pero no tan largo como el viaje que hice hacia mi interior.

May 27, 2009

Galardón


Estoy emocionada. Miento: estoy muuuuy emocionada.
Dice mi hermana que cuando algo me gusta mucho o me sorprendo suelo abrir más los ojos y creo que esta vez se me pusieron tan grandes como los de Candy-Candy porque Miss Fiamma me ha nominado, oh si!! Es la primera vez que recibo este tipo de halagos públicos y, bueno, sobran palabras para decir que me enorgullece y que -además- la idea me sonroja todavía.

Antes de continuar, debo compartir el instructivo que los afortunados deberán seguir.
¿Ya tienen lápiz y papel a la mano?

Aquí va:

1. Colocar el logo en el blog.

2. Escoger a 10 blogs que demuestren gran actitud o para los que tienen un gran agradecimiento.

3. Publicar los enlaces de sus nominados.

4. Informarles de que recibieron este premio comentando en sus blogs.

5. Compartir el cariño, publicar el link de este post y la persona de quien se ha recibido este premio

Mis nominados son:

Pensamiento Visible, de Luza: excelente escritora, apasionada, intensa, con una visión única sobre el amor y la vida.
Desdenantes a Nosé, de Caracol: agrónoma desenfadada, mala cocinera, ecologista, salvadora de plantas, una heroína del campo. Siempre con interesantes y cómicas aventuras por compartir.
Slack Photography, de ídem: artista, cualquier cámara desearía estar entre sus manos.
El trópico de Mus, de Mus: sui generis, viajero, amante de las palabras y curvas femeninas.
Nevera de Soltera, de ídem: pequeñas anécdotas siempre con toque humorísitico.
Mis cajones de adentro, de Miguel Rodriguez: historias y breves relatos, vale la pena leerlo con una buena taza de café.
Talio, de ídem: leerlo es sentir que viajas al pasado, al menos eso me pasa siempre.
De aeropuertos y otros duelos, de Lucía Malvido: cada post es una interesante propuesta de viaje.
Una bitácora de cuadritos, de Martín: adoro sus historietas, es un entretenido blog que tiene todo excepto mentalidad de cuadro.
Escrito por el fuego, de Jorge Ampuero: buenas recomendaciones y links a otros tantos sitios de poesía.

Anden... Dense una vueltecita por estos sitios.

Hoy

"Si alguien considera que es posible arreglar algo en su vida,
no tendrá más remedio
que viajar al pasado"

Ray Loriga



Es curioso que entre más cosas me suceden, menos escribo. Es, tal vez, una llamada de la vida para decirme que debo disfrutar y no pensar tanto como suelo hacerlo. Y en parte tiene razón. Muchos años he pasado planeando mi vida y siguiendo una línea que, honestamente, no sé cuándo la tracé ni para qué. Creo que la inercia de los años pasados envolvió mi mundo con deberes que adopté como propios hasta que un buen día me pregunté si realmente era eso lo que yo deseaba y no fue así. Entonces me fui al pasado, a buscar entre escombros algunas piezas o herramientas para la construcción del nuevo presente que me embriaga los ojos de oportunidades, pero que también matiza los días de incertidumbre. Aquellas cajas en el ático de mi memoria no estaban tan ordenadas como yo pensaba e incluso me atrevo a decir que estaban en total desorganización. Sin embargo, el caos que encontré resultó más alentador que incómodo porque me dejé sorprender. Suena trillado, lo sé, pero para mí fue toda una revelación y parte de mi rebeldía no saber qué hacer con mi vida en términos profesionales ni tener claro hacia dónde debía seguir. Aquella línea trazada se la tragó la tierra con todo y sus letreros de “usted está aquí” porque así lo decidió la causalidad de la vida. Mirando atrás, creo que aquél trabajo que tantas pesadillas me causó fue en realidad un detonador para que el caos regresara a su estado natural dentro de mí. Este viaje emocional hacia atrás también me movió físicamente a lugares conocidos de tiempos anteriores: al verde primaveral de parques, árboles y montañas donde el sol se oculta hasta tarde y donde las leyes a veces me parecen absurdas. Este lugar me reencuentra conmigo y me dice que tanto orden me hace mal. Por eso mi único plan del día es tomar un baño, estrenar vestido y salir a la calle… Tengo la certeza que algo bueno sucederá.

May 13, 2009

Schwieberdingen

Nadie lo conoce
No tiene grandes avenidas
No tiene museos
No está bien comunicado
No aparece en el mapa...

Y yo vuelvo
Una, dos y tres veces
Vuelvo a los olores
Vuelvo a los recuerdos
Vuelvo al corazón de quienes fuimos
Vuelvo a mis árboles de otoño
Vuelvo a mis sabores favoritos

Iré por quien fui
Regresaré por quien soy

May 7, 2009

Antes de dormir

¿Qué puedo decirte si se agotan las palabras cariñosas que guardo en mi corazón? Creo que hay sentimientos que suenan mejor en el silencio de mi boca y que sólo pueden decirse a través de la mirada que te enreda entre mis brazos.
Tal vez deba inventar un diccionario, un lenguaje nuevo que despierte a la realidad este corazón que late por ti a cada minuto. Quizá deba hacer música de tu piel o encontrar la forma para tocar tu pensamiento, estrujarlo y comérmelo a mordidas. Tal vez sea mejor dibujar en el mapa de mi cuerpo nuevos espacios para que recargues tu cabeza y escuches la sinfonía de mis órganos que viven de ti, por ti y siempre para ti.

May 5, 2009

De plenitud


Soy una desempleada orgullosa.
No sólo renuncié al trabajo, también renuncié a la injusticia, renuncié a la paranoia, renuncié a un sistema que no me hacía pensar, renuncié a sentirme sometida, renuncié a ser observada bajo la lupa, renuncié a los intentos inútiles de poner en evidencia mi desempeño profesional, renuncié a la falta de ética, renuncié a un sueldo que pagaba todo excepto un sueño tranquilo, renuncié a la tensión emocional, renuncié a quedarme callada, renuncié a despertar de mal humor, renuncié a no sentirme útil, renuncié a pensar de forma cuadrada, renuncié a la inercia de tener un trabajo ‘estable’, renuncié a no ser escuchada…

Y sí, ahora me he auto-contratado para iniciar desde cero. He aprendido mucho más de lo que pensaba a pesar de la reciente experiencia. Mi aspecto profesional quizás no tuvo el desarrollo que yo esperaba; sin embargo, la tolerancia y paciencia durante los últimos meses me dieron la oportunidad de abrir los ojos hacia mi interior. Encontré mayor orden entre el caos porque dejé de juzgarme, dejé de medirme con respecto a los demás. Sólo observando hacia dentro y regresándole al mundo esta mirada honesta pude lograr la congruencia que hoy me tiene tranquila (y enamorada) en el mundo que tengo bajo los pies.

April 6, 2009

A quien (ahora) corresponde:

Para tí, espejito


Envié una carta a los Reyes Magos, escribí en el cielo, desee en mi cumpleaños, pedí en año nuevo, recapacité cada día, caminé varios meses, soñé dormida, soñé despierta... De pronto un email, luego dos, tres, cuatro; una llamada, luego otra, un SMS seguido de otros tantos. Su vida y mi vida desde otro espacio decidieron que era momento del encuentro. Y sucedió.
Fue una hermosa tarde de viernes. Nos estábamos esperando desde tiempo atrás, incluso antes de saberlo concientemente. En ese momento tuve la certeza que no debía correr hacia ningún otro lado y que el destino finalmente me había regalado una oportunidad, la oportunidad de mi vida. No hubo necesidad de ponerlo en palabras pues las miradas dijeron todo, sentí mi corazón latir con la intensidad de una nostalgia pasada; de pronto sus manos tomaron las mías y supe que la búsqueda había terminado... Sí, esa tarde de viernes encontré el amor.

March 18, 2009

Escape

Tú que respondes al silencio haciendo giros por donde pisas
Tú que permites la ironía entre dientes
Tú que miras donde otros nunca hemos sido
Tú que mueves las manos en el sentido correcto
Tú que provocas mi búsqueda

Y yo quien te observa y te piensa

March 12, 2009

I

Miras por la boca,
respiras de mí entre las manos
que no te llevan hacia ningún lado
desconocido

Abrazas con los ojos,
hablas con el silencio de tu piel
que reconoce mis alas
desiertas

Sientes a través de la sombra
que toca la luz de mi cabello
y besa tu mirada
desarmada

March 11, 2009

Poema XVII

Para la joya que hoy llegó a mis manos


Hay algo muy sutil y muy hondo en volverse a mirar el camino andado...

El camino en donde, sin dejar huella, se dejó la vida entera.



Dulce María Loynaz

March 2, 2009

Marzo


Ha terminado el fin de semana anual: enero y febrero.
Con clima peculiar se asoma un marzo entre planteamientos profesionales y personales los cuales aún no termino de desenmascarar. Tal vez quien empieza a quitarse la máscara sea yo ante el reflejo de mi pasado y me descubro a través de las tormentas, caminando en la calle con un ramo de flores, cocinando a media noche o simplemente escuchando el silencio de mi piel que cae al piso formando espirales. No ha sido fácil recorrer el mapa que me trae hasta aquí ni será menos intenso continuar el camino hacia el lugar donde dejando de ser me sorprenda siendo más yo.

Inicia marzo y con él mi primavera.

February 22, 2009

Sin metástasis

Pongan señal de stop a los días, eliminen mi conciencia, laven mis heridas abiertas, repitan que debo olvidarme de ese amor, acorten las distancias, traduzcan mi mirada en música que pueda cantar, entiendan que la tormenta ha pasado, reclámenle a mi sueño su letargo, denme señales e instructivos para seguir andando, griten que quiero estar conmigo, ahoguen la mala vibra, digan que no estoy para nadie, desenvuelvan los misterios, ahuyenten a los fantasmas, fortalezcan mis piernas vencidas, hablen por mí, piensen por mí, agradezcan por mí.