De martes a miercoles no dormi nada por temor a no despertarme para ir al aeropuerto.
Antes de abordar el avion nos informaron que habia neblina.
Casi cuatro horas despues el tiempo estuvo de nuestro lado.
A las siete de la noche entramos al estadio.
Tres horas despues se apagaron las luces y...

A doce horas de la ultima cancion puedo decir que tengo las manos hinchadas por aplaudir, la garganta lastimada, los pies adoloridos.
Hoy nada me importa porque ayer -finalmente- estuve con la reina.