
Cenamos en un lindo restaurante.
Poco después de las once salimos a pasear por las calles de Guanajuato sin rumbo aparente.
Luego de un rato eché un vistazo a la hora y faltaban tres minutos para las doce...
Ella: Aquí cerca está el Callejón del Beso... ¿vamos?
CP: Seguro hay un chorro de gente, pero igual vale la pena ir.
El lugar estaba vacío. Miramos alrededor porque no podíamos creerlo... El lugar más cursi y romántico nos esperó para el 2011. Fue entonces cuando subimos al tercer escalón (como bien marca la tradición) y en punto de las doce de la noche nos dimos un beso lleno de amor.
¿Qué más puedo pedir?

0 Recaditos:
Post a Comment